Bueno os voy a contar lo que nos paso a una grupo de amigos en granada en una "semana solidaria"
Pues esto paso el año pasado que fuimos elegidos 8 alumnos del colegio para ir como voluntarios a un barrio marginal de granada (mas o menos como las 3000 pero salimos vivos todos) y nos acompañaban 2 monitores que la verdad se portaron con nosotros demasiado bien para todo lo que hicimos... estuvimos allí una semana y fue realmente una semanita q nunca olvidare y creo que mis compañeros tampoco.
Nosotros nos quedábamos a dormir en una pedazo de casa que tienen los curas allí y teníamos una planta entera solo para nosotros, y ya la primera noche empezamos a liarla...nos quedábamos muy tarde despiertos pero eso solo los primeros días porque luego con lo cansados que estábamos como para aguantar sin dormir....
Todos los días nos levantábamos muy temprano porque teníamos que desplazarnos en autobús a diferentes sitios, uno era este barrio que estaba enfrente de la casa de los curas y a otro que era una residencia en un barrio llamado albaicín.
Nos dividíamos en dos grupos porque sino íbamos a ser tantos que nos quedaríamos sin nada que hacer así que a mi el 1º día me tocó ir al albaicin y ya nos perdimos, jajaja eso esta en una montaña mas perdida...(pero que tenia una pedazo de vista de la alambra genial!!)bueno y encima como eran las 8 de la mañana no había nadie por la calle para preguntar y subimos mas cuestas...pero al fin llegamos!! y bueno aquello fue impresionante porque no te imaginas lo que te puedes encontrar allí, tu piensas que vas a una residencia con ancianos a ayudar y eso pero luego cuando entramos la mayoría eran discapacitados en sillas de ruedas, que estaban mal de la cabeza, con enfermedades como la hepatitis y nunca creí que yo pudiera ser capaz de animar a esas personas, darles conversación y llegar a sacarles una sonrisa. Realmente el 1º día lo pase un poco mal porque no sabia bien como actuar con ellos, pero luego ya vas contactando con ellos y las monjas que se encargaban de aquello también te van ayudando. ese fue uno de los sitios donde yo mas días estuve y la verdad es que te das cuenta de la realidad de la vida, que nos es tan bonita como la pintan y que debemos ayudar a esas personas que lo necesitan, y sobre todo lo que necesitan es el cariño de alguien porque sus familiares les han abandonado o no pueden hacerse cargo de ellos.
Aparte de todo esto también nos reímos mucho, bailamos sevillanas, nos contaban sus historias de jóvenes, jugábamos al parchís con una ancianita que nunca quería salir de su habitación, limpiando las sillas de ruedas...en fin muy buenos recuerdos también.
En el otro barrio, La Paz, que es mas o menos como las 3000 íbamos x las mañanas a otra especie de residencia pero este era mucho mas normal, solo había abuelitas y te lo pasabas en grande, no había discapacitados solo una que era un poco retrasada mental y una señora ciega. allí hacíamos juegos todos los días y jugábamos a las cartas un montón, también nos contaban sus historias...., todo por entretenerlas y pasar un buen rato. esa fue la despedida mas bonita porque eran menos y nos tomaron mucho cariño.
Pero lo mejor eran las tardes, que nos íbamos a un local en este barrio donde había niños, todos eran gitanos y el primer día estábamos todos cagados y teníamos que dejar las cosas en una habitación cerrada con llave para que no nos robaran...además nos rechazaban y se mostraban muy agresivos con nosotros, pero en seguida empezamos a hacer diferentes actividades y a hablar y jugar con ellos, te contaban unas historias de sus familias que su padre les pagaba o que pegaba a la madre o que su padre estaba en la cárcel o que simplemente no tenia padre y todo esto como si fuera normal y claro nosotros alucinábamos...en pocos días les cogimos muchísimo cariño y sobre todo el ultimo día que les hicimos una fiesta por el día de Andalucía y les dimos una merienda con chucherías, les regalamos peluches y juguetes para todos...y nos lo pasamos genial.
También pasamos momentos malos porque los niños mas mayores que venían “fumaos” y solo querían las comidas pues intentaron romper la puerta y tirar papeles quemados dentro del local, tuvimos que llamar a la poli pero al final no paso nada grave.
Pasamos muchos momentos buenos en el camino en esos autobuses que iban lanzados por las cuestas, montando unos escándalos que no eran normales, despistes de algunos que se quedaron dentro de los autobuses y "haciendo amigos" con los tipos mas raros de gente que nos pudimos encontrar por la calle. En fin una experiencia inolvidable, espero que no os haya aburrido mucho....se lo recomiendo a todo el mundo.
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